Cambio climático y la salud de la población suramericana: riesgos, amenazas, vulnerabilidades y preparación

31/01/2019

El proceso de cambio climático, consecuente del calentamiento global generado predominantemente por la actividad humana, ha sido detectado desde la década de 1950. Se estima que en comparación con la temperatura de 130 años atrás el mundo se ha calentado aproximadamente 0,85oC. En el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), publicado en octubre de 2018, los especialistas sobre el tema consideraron la necesidad de limitar el calentamiento global a 1,5o C, con relación a los niveles preindustriales, en lugar de 2o C, como se estableció en el Acuerdo de París, y analizaron sus impactos potenciales en los ecosistemas naturales y las poblaciones.

Los efectos del cambio climático en la salud humana han sido documentados o proyectados por medio de estudios y modelos realizados a lo largo de las últimas décadas. Estos efectos pueden ocurrir de forma directa, debido a los cambios en la temperatura, regímenes de precipitación, con consecuente ocurrencia de eventos climáticos extremos y desastres, como las olas de calor (o periodos de frio más intensos), inundaciones, sequías e incendios. Estos mismos efectos pueden ser aun ampliados por la ocurrencia de enfermedades respiratorias, alérgicas e infecciosas (estas debido a la interrupción, destrucción o contaminación de los sistemas de abastecimiento de agua potable). También deben ser considerados los posibles efectos relativos al desplazamiento de poblaciones provocado por los desastres. Los daños a la infraestructura de servicios, inclusos los propios sistemas de salud, generados por los desastres, favorecen la ocurrencia de los efectos adversos a la salud, o dificultan la posibilidad de reducción o recuperación de estos efectos.

Los efectos en la salud humana pueden manifestarse también de forma indirecta, por trastornos ecológicos provocados por el cambio climático, relativos a la pérdida de biodiversidad, disminución en la producción de cultivos, disminución en la disponibilidad de agua potable y afectación en la cantidad y calidad de recursos hídricos. Las consecuencias pueden ser observadas por medio del aumento en la incidencia y la mortalidad o de la ampliación en la distribución geográfica de enfermedades infecciosas (en especial las transmitidas por vectores y las transmitidas por agua o alimentos contaminados), enfermedades no transmisibles, enfermedades mentales y desnutrición.

Los efectos del cambio climático pueden ser mediados por algunos factores, no restringidos a los aspectos relativos al clima. Las condiciones de vulnerabilidad favorecen la incidencia de los efectos adversos del cambio climático. Algunas condiciones están relacionadas a factores biológicos, como por ejemplo, edad o condiciones mórbidas pre existentes. La vulnerabilidad también está relacionada a las condiciones sociales y la inequidad en salud, asociadas con la pobreza, condiciones de vivienda, de infraestructura urbana, alimentación, acceso a los servicios de salud y las inequidades relativas a clase social, género, raza, entre otras. Aunque el cambio climático puede afectar a todas las poblaciones y territorios, sus efectos van a incidir exacerbando problemas de salud pre existentes, con consecuencias más graves en las poblaciones más vulnerables. Por ejemplo, la sequía prolongada genera disminución de la producción de alimentos afectando intensamente la disponibilidad para grupos poblacionales más vulnerables como los niños de países y regiones más pobres, con aumento de la desnutrición en estos grupos.

Desde la perspectiva de la salud pública es necesario desarrollar acciones dirigidas al enfrentamiento del problema, sea en nivel de adaptación o de mitigación de los  efectos del cambio climático. Consciente de esta necesidad, en la región suramericana, los Países incluyeron entre los objetivos del Tratado Constitutivo de la Unión de las Naciones Suramericanas (UNASUR) la necesidad de contar con cooperación en la lucha contra las causas y los efectos del cambio climático. En las instancias de la UNASUR este tema ha sido tratado por medio de la Red de Gestión de Riesgo de Desastres en Salud, que contó con el apoyo del ISAGS para el desarrollo de un Plan Suramericano de Gestión de Riesgo de Desastres en Salud. En este Plan, el tema cambio climático representa un de los ejes estratégicos, donde se incluyó el desarrollo de estudios sobre posibles impactos del cambio climático en la salud de la población suramericana.

En diciembre de 2018 ISAGS presentó los resultados preliminares de un estudio, en una Sesión del Diálogos del Sur, en la cual participaron Eduardo Hage (ISAGS), Christovam Barcellos (Fiocruz) y Vanessa Veintimilla (investigadora pasante de ISAGS). El estudio analizó las publicaciones revisadas para la producción de los informes del IPCC de 2014 y de 2018, para explorar el estado actual del conocimiento sobre el cambio climático y las implicaciones sobre la salud de la población suramericana, así como identificar los abordajes y aspectos presentes en las publicaciones e iniciativas, programas y proyectos gubernamentales para hacer frente a los efectos del cambio climático en salud.

El estudio identificó que hay una producción relevante de conocimiento sobre los impactos actuales del cambio climático en la salud de la población suramericana, teniendo como autores a científicos de la región, que analizaron los principales problemas de salud y la vulnerabilidad al problema. Entretanto, se observa que en la región suramericana, la mayoría de los estudios disponibles en las fuentes analizadas abordan los riesgos para el aumento o diseminación de las enfermedades transmisibles, con poca producción sobre los eventos de otra naturaleza. Lo que se destaca es que los eventos de salud como enfermedades respiratorias y desastres, que en publicaciones referentes a otras regiones o en nivel global son analizados en sus relaciones con el cambio climático, están poco representados en las publicaciones presentadas en este estudio. En parte, puede reflejar la elevada carga de las enfermedades transmisibles en la región suramericana, pero también puede estar relacionada a las estrategias de búsqueda en la literatura utilizada y la distribución de los contenidos para la producción de los informes del IPCC. Por ejemplo, en la publicación del IPCC de 2018 los efectos relativos a la desnutrición constituyen un tópico específico, lo que no ocurre en el informe de 2014. En el informe de 2018 se observó aún que hay una escasa producción científica sobre el tema en la región suramericana, lo que puede indicar que la mayoría de los artículos producidos sobre esta región abordan los impactos, riesgos y vulnerabilidades actuales, con pocos estudios sobre proyección frente a los nuevos escenarios de calentamiento de 1,5º C y 2º C por arriba de los niveles preindustriales.

En el análisis de las dimensiones relacionadas a los efectos del cambio climático presentes en el informe de 2014, se observa que los fenómenos climáticos El Niño y La Niña están bien representados, lo que refleja el impacto de estos fenómenos sobre la región y mundialmente, como está evidenciado en distintas publicaciones. Otro punto a destacar está representado por el análisis de las condiciones de vulnerabilidad, en especial, de los grupos poblacionales que pueden ser más afectados por los efectos del cambio climático.

Con relación a las iniciativas del sector salud para responder al problema, en particular, los Planes Nacionales de Adaptación al Cambio Climático, se observa que hay un avance en el cumplimiento de los distintos acuerdos internacionales asumidos por los países de la región en las instancias regionales (OPS, ORAS-CONHU, UNASUR, Mercosur), por medio de la proactividad del sector en el desarrollo de estos planes. Esta incidencia es fundamental, teniendo en cuenta la expertise de los profesionales de este sector sobre los riesgos, amenazas y vulnerabilidades que deben ser considerados para la producción de los Planes. Así como se reconoce el rol central que pueden tener los servicios de salud para restringir, en la máxima medida posible, el daño a la salud de la población, se observa también que hay una diversidad relevante de estrategias adoptadas por los Planes y otras iniciativas, lo que es necesario para tornar la estrategia del sector salud más efectiva a los efectos del cambio climático.

La elaboración y ejecución de los Planes Nacionales requieren voluntad política y compromiso de todas las instancias de gobierno para impulsar las actividades previstas. Iniciativas para la mitigación como los hospitales inteligentes (seguros, verdes y saludables) y para la respuesta como los Equipos Médicos de Emergencia también dependen de las políticas públicas y de la demanda directa del sector salud.

Abordar de manera explícita, decidida y comprometida el cambio climático como eje transversal en el sector salud, nos convoca a tener en cuenta la interculturalidad y el enfoque de derechos humanos y de género como factor clave de gestión. Este abordaje implica reconocer que hombres y mujeres, de distintas culturas, han desarrollado saberes y reconocen señas que les permiten convivir con el clima y adaptarse a los cambios que estos generan. Implica también reconocer que los impactos del cambio climático no son iguales para los distintos grupos poblacionales, lo que debe ser considerado en la priorización y selección de estrategias de adaptación de los Planes.

Así, el conocimiento acumulado y la sistematización y producción de nuevas informaciones y conocimientos para la región pueden atender las necesidades de adecuar la respuesta a los eventos, teniendo en cuenta que los efectos del cambio climático pueden incidir de forma distinta en cada localización geográfica (región, país, municipalidad), en función del contexto de vulnerabilidad ambiental y poblacional que moldea estos efectos.

Autores: Eduardo Hage & Vanessa Veintimilla

Diseño gráfico: Raquel Cerqueira

 

Referencias

Barcellos et al, 2009. Mudanças climáticas e ambientais e as doenças infecciosas: cenários e incertezas para o Brasil. Epidemiol. Serv. Saúde, Brasília, 18(3):285-304, jul-set 2009.

IPCC, 2018. Global Warming of 1.5º C. Especial report. 2018. Disponible en: https://www.ipcc.ch/sr15/. Acceso en 20.12.2018

IPCC, 2014b. AR5 Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability. Disponible en: https://www.ipcc.ch/report/ar5/wg2/. Acceso en 20.12.2018

 

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