Ecos de la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las Enfermedades no Transmisibles

10/10/2018

 

 

 

Los Jefes de Estado y de Gobierno, reunidos en la tercera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las Enfermedades no Transmisibles (ENT), el 27 de septiembre de 2018, aprobaron una Declaración Política en la cual se comprometieron con la lucha contra las enfermedades no transmisibles y en pro de la salud mental1,2. La reunión tuvo como objetivo realizar una evaluación de los progresos logrados en la reducción del riesgo de muerte prematura por ENT, acordados desde las reuniones anteriores (2011 y 2014), en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El compromiso asumido en esta reunión, además de ampliar la implementación de los compromisos asumidos en las reuniones anteriores, incluye adoptar 13 nuevas medidas para combatir las ENT — entre ellas el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes — y a promover la salud y el bienestar mentales.

A partir del compromiso de brindar liderazgo estratégico para la prevención y el control de las ENT y la promoción de la salud relativa al tema – promoviendo una mayor coherencia y coordinación a través de políticas integrales y del enfoque de salud en todas las políticas – los Jefes de Estado y de Gobierno se comprometieron con un conjunto de medidas, entre las cuales destacamos2:

·      Promover y adoptar políticas y medidas legislativas, fiscales y regulatorias para proteger a las personas del tabaco, de los alimentos insanos (en especial para poner freno a la obesidad infantil), de otros productos nocivos, del aire contaminado, entre otras exposiciones de riesgo, además de la promoción de la actividad física. Las medidas planteadas incluyen la limitación de la publicidad de bebidas alcohólicas, la prohibición de fumar tabaco en determinados espacios, los impuestos a las bebidas azucaradas, promoción de dietas saludables y la reducción de la contaminación del aire;

·      Acelerar la implementación del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco por parte de sus Estados Partes, mientras continúan implementando medidas de control del tabaco sin interferencia de la industria del tabaco, y alentar a otros países a que consideren ser parte del Convenio. En este sentido, el Presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, que ha sido reconocido por la OMS por su lucha contra el tabaquismo recalcó queno aceptamos el involucramiento de la industria tabacalera, que es la única industria que mata a sus propios consumidores3;

·      Implementar campañas de educación y concienciación pública sobre los daños del uso del tabaco, el humo de segunda mano, el uso nocivo del alcohol, el uso o la exposición a otras sustancias nocivas, el consumo excesivo de grasas – en particular las grasas saturadas y las grasas trans –, los azúcares y la sal, los beneficios de mantener un estilo de vida saludable, por medio de una dieta sostenible y equilibrada, que incluya la ingesta de frutas y hortalizas, además de ejercicios físicos regulares;

·      Desarrollar, según corresponda, un caso de inversión nacional sobre la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles para crear conciencia sobre la carga nacional de salud pública causada por las ENT, las inequidades sanitarias, la relación entre estas enfermedades, la pobreza, el desarrollo social y económico, la cantidad de vidas que se podrían salvar y el retorno de la inversión;

·      Tomar las medidas necesarias relativas a las obligaciones con los derechos humanos y atender las necesidades de salud específicas de niños, mujeres, personas mayores, personas con discapacidad y otras personas más vulnerables a las ENT;

·      Tomar medidas que preparen mejor a los sistemas de salud para responder a las necesidades relativas al rápido envejecimiento de la población, teniendo en cuenta la carga desproporcionada de las enfermedades no transmisibles en las personas mayores y que el envejecimiento de la población es un factor que contribuye al aumento de la incidencia y la prevalencia de enfermedades no transmisibles;

·      Aumentar la conciencia global, la acción y la cooperación internacional sobre los factores de riesgo ambientales, incluyendo la contaminación del aire, agua y suelo, la exposición a sustancias químicas, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos; y promover comunidades saludables abordando el impacto de los determinantes ambientales en las ENT para reducir el alto número de muertes prematuras por enfermedades no transmisibles atribuidas a la exposición humana a estos determinantes;

·      Implementar medidas para mejorar la salud mental y el bienestar, incluso a través de servicios y tratamientos integrales para las personas que viven con trastornos mentales y otras afecciones de salud mental y abordar sus determinantes sociales y otras necesidades de salud, respetando plenamente sus derechos humanos;

·      Promover un mayor acceso a medicamentos, vacunas, diagnósticos y otras tecnologías asequibles, seguras, efectivas y de calidad, incluso para la prevención, el diagnóstico y tratamiento de los cánceres de cuello uterino y mama, la hipertensión arterial y la diabetes, para lo cual se invita también al sector privado a contribuir en este proceso;

·      También se hace una llamada a la industria agroalimentaria para que reduzca los contenidos de sal, azúcares libres, grasas saturadas y ácidos grasos trans de producción industrial; que mejore el etiquetado nutricional de los alimentos y limite la comercialización de alimentos y bebidas poco saludables para los niños.

 

La Conferencia Mundial de Montevideo

La Reunión de Alto Nivel reflejó y profundizó las discusiones presentes en la Conferencia Mundial sobre las ENT de Montevideo, realizada en los días 18 a 20 de octubre de 2017, organizada por la Organización Mundial de la Salud y la Presidencia del Uruguay. En esta Conferencia se aprobó la Hoja de Ruta de Montevideo 2018-2030 sobre las enfermedades no transmisibles4.

En la Hoja de Ruta se destacó la necesidad de una actuación coordinada y coherente de todos los sectores la sociedad, dado que muchos de los principales determinantes de la salud están fuera del control de los ministerios de salud y de los sistemas y los profesionales de la salud. Se señalaron varios problemas que deberían ser superados, entre ellos: los progresos desiguales e insuficientes para reducir las muertes prematuras por ENT; la influencia del sector privado en los gobiernos para que prioricen el comercio por encima de los objetivos de salud pública; la falta de liderazgo político de alto nivel para garantizar que la promoción de la salud, la prevención y el control de las ENT se integren en todas las esferas de las políticas públicas. También se señaló que la mayoría de las muertes por ENT se podrían haber evitado mediante la adopción de medidas contra el tabaco, la contaminación del aire, las dietas malsanas, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol, así como mediante la mejora de la detección y el tratamiento de las enfermedades.4

Con estos claras mensajes, y tras los aportes producidos a partir de las ediciones anteriores de las Reuniones de Alto Nivel, se logró llegar a las medidas de la Declaración Política de la 3ª Reunión de Alto Nivel.2

Situación epidemiológica actual y alcance de la meta establecida en los ODS

Como ya identificado en la Conferencia de Montevideo y señalado en el tercer informe de los perfiles de las ENT en los países, elaborado por la OMS5, y en el Informe de la Comisión Independiente de Alto nivel de la OMS sobre Enfermedades no Transmisibles6, se observa que ha disminuido el riesgo de muerte prematura por ENT, aunque de forma desigual e insuficiente.

Siete de cada 10 personas en todo el mundo mueren por enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes o enfermedades respiratorias crónicas, entre otras ENT, lo que representa un promedio de 41 millones de personas anualmente5,6. Esta cifra incluye a 15 millones de personas que mueren por alguna ENT entre los 30 y los 69 años. Más del 85% de las muertes prematuras ocurren en los países de ingresos bajos y medianos. Centenares de millones de personas se ven afectadas por trastornos mentales o neurológicos, o por abuso de sustancias: depresión, alcoholismo, ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia o demencia. Cada año, casi 800,000 personas se suicidan.

En el tercer informe de la OMS sobre los perfiles de las ENT en los países5, en el cual se evalúan los progresos alcanzados a nivel nacional hacia el logro de las metas de lucha contra estas enfermedades, el riesgo de muerte prematura por una de las cuatro principales ENT (enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias crónicas) se ha reducido en hasta el 18% en 2016. El análisis del comportamiento de este indicador, entre los años 2000 y 2015, evidencia que hubo una reducción de 17%6. Entre las cuatro enfermedades, la reducción de la mortalidad solo ocurrió en relación a las muertes por enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas. Con este ritmo de avance, según el informe, es poco probable que se reduzca en una tercera parte la tasa de mortalidad prematura por ENT para 20307 y, por lo tanto, que se cumpla la meta fijada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El informe demuestra también que todavía existen muchas brechas en los servicios de salud y en el acceso a las tecnologías para diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades.

En las Américas se estima que cerca de 5,2 millones de muertes en 2017 tuvieron como causa las ENT, lo que representa un 80% del total de las muertes en la región8. Un 35% de todas las muertes por ENT ocurrió en personas entre 30 y 70 años. En Suramérica, los porcentajes de muertes prematuras son más elevados9. Datos de 2016 indican que solo tres países presentaron un porcentaje de muertes prematuras igual o inferior al 35% (promedio de las Américas). Cuando analizamos la variación del riesgo de muerte prematura por las cuatro principales ENT, entre 2000 y 2015 (los últimos quince años para los Objetivos del Desarrollo del Milenio), en promedio, la región suramericana presentó una reducción de 18,9%, lo que significa que también para esta región, si se mantiene este ritmo de reducción, la meta establecida para los ODS no sería cumplida.

Consideraciones finales

Si ya son conocidos los principales factores de riesgo (en un abordaje individual) y los determinantes sociales, políticos y ambientales (en un abordaje colectivo) de las ENT, y también cuales medidas son más costo-efectivas, ¿por qué los avances en la reducción de la mortalidad (en especial la prematura), la ocurrencia de enfermedades graves y el sufrimiento generado por una alta carga no son más significativos?

La Conferencia Mundial de Montevideo identificó algunas respuestas (y también otras brechas) que la reunión de Alto Nivel trata de elevar a un nivel de decisión más alto y, por ende, a una mayor posibilidad de resolución.

Cuando el informe sobre los datos presentados en la Reunión de Alto Nivel refiere que “más del 85% de las muertes prematuras ocurren en los países de ingresos bajos y medianos”5, esto significa que hay una inequidad en la distribución de la carga de ENT en el mundo. Esta inequidad también está reflejada al interior de cada región y país, entre otros, debido a las diferencias en el acceso a: alimentos más saludables, exposición a substancias nocivas, actividad física regular y a tecnologías de salud que permitan un diagnóstico precoz y eficaz.

En este sentido, como para los ODS en su conjunto, alcanzar las metas establecidas en relación a las ENT y otras metas relacionadas, lo que implica acelerar el ritmo de avance registrado en los últimos años, va exigir la reducción de la pobreza y sus consecuencias, y enfrentar las inequidades.

Los beneficios están descritos en la literatura y documentos oficiales y pueden ser aquí traducidos a: “Con la aplicación de medidas costo-eficaces que permiten salvar vidas, todos los países pueden progresar en el fomento de la salud de sus ciudadanos, reduciendo la pobreza y las inequidades y adoptando medidas rotundas que garanticen la salud para todos”.10

 

Referencias

  1. OMS. Los Jefes de Estado se comprometen a liderar la lucha contra las enfermedades no transmisibles y la acción en pro de la salud mental. Comunicado de prensa.  Disponible en: http://www.who.int/es/news-room/detail/27-09-2018-heads-of-state-commit-to-lead-response-to-beat-noncommunicable-diseases-promote-mental-health/  Acceso en: 04.10.2018
  2. Draft Political Declaration of the third high-level meeting of the General Assembly on the prevention and control of non-communicable diseases TIME TO DELIVER: Accelerating our response to address NCDs for the health and well-being of present and future generations Disponible en: https://ncdalliance.org/sites/default/files/Political_Declaration_final_text_0.pdf. Acceso en: 04.10.2018
  3. ONU. Noticias ONU. Declaración de Guerra al alcohol, el tabaco y el azúcar. Disponible en: https://news.un.org/es/story/2018/09/1442632. Acceso en: 04.10.2018
  4. OMS. Presidencia de la República Oriental del Uruguay. Hoja de ruta de Montevideo 2018-2030 sobre las enfermedades no transmisibles. Conferencia Mundial de la OMS sobre las ENT: Promoción de la coherencia de las políticas para lograr la meta 3.4 de los ODS relativa a las ENT. (Montevideo, 18-20 de Octubre de 2017). Disponible en: http://www.who.int/conferences/global-ncd-conference/Roadmap-ES.pdf. Acceso en 04.10.2018
  5. WHO. Noncommunicable diseases country profiles 2018. Geneva: World Health Organization; 2018. Disponible en: http://www.who.int/nmh/publications/ncd-profiles-2018/en/ Acceso en: 04.10.2018
  6. OMS. Es hora de actuar: Informe de la Comisión Independiente de Alto nivel de la OMS sobre Enfermedades no Transmisibles. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2018. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/272712/9789243514161-spa.pdf?ua=1&ua=1. Acceso en: 04.10.2018
  7. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Objetivos del Desarrollo Sostenible. Disponible en: http://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals.html. Acceso en: 04.10.2018
  8. The burden of NCDS in the Americas. Disponible en: https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2017/ncds-eng-burden-mortality-infographic.pdf. Acceso en: 04.10.2018
  9. World Health Organization. Global Health Observatory. Disponible en: http://www.who.int/gho/en/. Acceso en: 04.10.2018
  10. ONU. OMS. Es hora de actuar. Tercera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las Enfermedades No Transmisibles. Disponible en: http://www.who.int/ncds/governance/third-un-meeting/brochure-es.pdf Acceso en: 04.10.2018
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