El Consejo Directivo de OPS aprueba medidas y planes con el objetivo de alcanzar políticas de salud universales, participativas y accesibles a todas y todos en las Américas

01/10/2018

 

Las decisiones del CD56 refuerzan la necesidad de generar acciones más efectivas que reduzcan las desigualdades en la salud pública de la región, con respecto al acceso a este derecho humano fundamental para todos los pueblos.

 

El 56º Consejo Directivo (CD56) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), realizado del 23 al 27 de septiembre en Washington D.C. (EEUU), facilitó debates sobre las acciones necesarias para enfrentar los retos y alcanzar las prioridades de desarrollo en salud para las Américas.

En línea con el debate en torno al 40º aniversario de la Declaración de Alma Ata, una de las principales conclusiones de la reunión del CD56 es la necesidad de generar acciones más efectivas que reduzcan las desigualdades en la salud pública de la región, con respecto al acceso a éste derecho humano fundamental para todos los pueblos.

En un evento paralelo al CD56, la Comisión de Alto Nivel “Salud Universal en el siglo XXI: 40 años de Alma-Ata”, liderada por Carina Vance, Directora Ejecutiva del ISAGS, se presentó un informe de progreso que identifica los avances, desafíos y recomendaciones para alcanzar la salud universal en el continente americano.

La búsqueda nacional, regional y global para asegurar que nadie se quede atrás, y que cada persona pueda tener los medios y el acceso a los más altos recursos de salud, establecida en la declaración de Alma Ata, inspiró las discusiones sobre el futuro de la salud pública en las Américas. Es así, que los valores panamericanos de equidad, excelencia, solidaridad, respeto e integridad, se establecen como la base de los Planes de Acción aprobados por los Ministros, Secretarios y funcionarios de alto nivel de las áreas de salud.

Al adoptar el Plan de Acción Sobre la Prevención y el Control del Cáncer Cervicouterino 2018-2030, los países establecieron como objetivo reducir en 1/3 los casos nuevos y las muertes por cáncer cervicouterino hasta el 2030. El objetivo se desarrollará por medio de la vacunación de más del 80% de niñas entre 9 y 14 años de edad, contra el virus del papiloma humano (VPH) – la causa del cáncer de cuello uterino. La iniciativa también busca rastrear al menos el 70% de las mujeres de 30 a 49 años de edad y tratar las lesiones precancerosas en todos los casos identificados.

Estas medidas buscan retratar el mayor desafío identificado en el Plan sobre el cáncer cervicouterino: el acceso desigual a la prevención, al diagnóstico y al tratamiento de estos casos. El cáncer de cuello uterino afecta más a mujeres que viven en áreas menos desarrolladas y de menor nivel socioeconómico, con especial atención a mujeres indígenas y afrodescendientes.

Así también se estableció en el Plan de Acción sobre Entomología y Control de Vectores 2018-2023, la prevención, la vigilancia y el control integrado de los vectores transmisores de diversos arbovirus: la malaria, el zika y la enfermedad de Chagas, a través de intervenciones eficaces, sostenibles, de bajo costo y basadas en evidencias.

Las enfermedades transmitidas por vectores representan más del 17% de las enfermedades infecciosas en el mundo, causando más de 700 mil muertes al año. De la misma manera que las mujeres afectadas por el cáncer de cuello uterino, las poblaciones más afectadas por enfermedades transmisibles por vectores son aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad y distantes de los servicios de salud, especialmente por falta de medidas sanitarias y control de vectores.

En este sentido, cinco líneas de acción fueron establecidas entre las cuales se incluyen: fortalecer el trabajo multisectorial y hacerlo de forma inclusiva, involucrando y movilizando comunidades locales; mejorar la vigilancia de los vectores y la evaluación de las medidas de control, incluyendo monitoreo y manejo de la resistencia a los insecticidas.

Las acciones aprobadas en el Plan de Acción para la Salud de la Mujer, el Niño, la Niña y Adolescentes 2018-2030 buscan lograr un progreso junto a los grupos de la población que siguen teniendo una mayor carga de mortalidad y morbilidad prevenibles. Con el propósito de lograr mayor uniformidad, las iniciativas de salud deben integrarse a las familias, las escuelas y comunidades, siendo ejecutadas de forma inclusiva, participativa y junto a acciones de empoderamiento en estas poblaciones.

Los principales objetivos relacionados a la mujer, niña, niño y adolescentes son ejecutar programas integrales de salud escolar para la mayor parte de los países de la región dentro de 12 años y garantizar las necesidades de planificación familiar con métodos anticonceptivos modernos y de buena calidad al 90% de las mujeres y adolescentes en edad reproductiva.

Además de estos planes, se aprobó un plan para reducir el déficit de cerca de 800.000 profesionales de la salud, un problema que afecta a toda la región de las Américas. La Comisión de la OPS sobre Equidad y Desigualdades en Salud también presentó una versión previa de su informe final con 12 recomendaciones para que los países del continente puedan reducir las inequidades y desigualdades en salud.

Otras temáticas también tratadas en el CD56 fueron: la eliminación de las grasas trans de los alimentos procesados; la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI); la seguridad vial y la necesidad de leyes más fuertes para evitar muertes y traumatismos por tránsito; la carencia de servicios sensibles a la población LGBT; el papel de la inmunización en la región; el apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la tuberculosis y el paludismo, y; los efectos del cambio climático en salud y bioética.

La identificación de los principales retos, así como la aprobación de los planes de acción para la salud fortalecen la articulación y la integración en el ámbito regional y prepara a la región para los debates globales que van a resonar en todo el mundo; como es la Conferencia Mundial sobre Atención Primaria de Salud, que se celebrará los días 25 y 26 de octubre en ocasión del 40º aniversario de la Declaración de Alma-Ata, en Astana (Kazajstán).

El objetivo de la Conferencia de Astana es renovar el compromiso de Alma Ata y reforzar la atención primaria de salud, con fines de alcanzar la cobertura sanitaria universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Ésta será una oportunidad para reafirmar los principios de la Declaración de Alma Ata (1978) y destacar la importancia de la atención primaria para el cumplimiento de los objetivos globales del siglo XXI.

Para más detalles, acceda a la página de PAHO para el Consejo Directivo #CD56

 

Aline Abreu

Coordinadora de Relaciones Internacionales y Cooperación ISAGS-UNASUR

alineabreu@isags-unasur.org

 

 

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