Mauricio Barreto: “Es falso pensar que los migrantes sean responsables por la diseminación de problemas de salud”

15/04/2019

La entrevista que el médico y profesor Mauricio Barreto dará a Salud al Sur será por teléfono. Él se encuentra en la Universidad Federal de Bahia (UFBA), en la ciudad de Salvador, y las oficinas del ISAGS están en Rio de Janeiro. Ambas ciudades, en Brasil. En este caso, la tecnología ayudó para que nadie tenga que desplazarse para cumplir con el objetivo: hablar sobre migraciones en el ámbito de la salud

Ahora bien, ¿qué es migrar? ¿Cualquier persona que se desplaza de un lugar a otro se enrola en esa categoría? Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo perteneciente a Naciones Unidas, “un migrante es cualquier persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia, independientemente de: 1) su situación jurídica; 2) el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; 3) las causas del desplazamiento; o 4) la duración de su estancia”.

Antes de comenzar a escuchar las preguntas, Barreto, quien es profesor permanente del Programa de posgraduación en Salud Colectiva de la UFBA interviene haciendo una aclaración. “Me gustaría decir antes que nada que no toda migración es forzada y si bien eso es algo obvio, en estos tiempos parece no serlo tanto. Algunas personas migran por opción propia. Hay países desarrollados con políticas destinadas a atraer inmigrantes. Canadá tiene una política fuerte de atracción de profesionales calificados. Los propios Estados Unidos tienen hasta hoy políticas de atracción de personas altamente calificadas. Además, Inglaterra y muchos países europeos atraen a profesionales de diversas áreas, incluso de la salud. Con la discusión del Brexit, estamos viendo hoy que Inglaterra tiene un problema serio: gran parte de su fuerza de trabajo, especialmente en algunas áreas, como la de enfermería, está compuesta por personas de otros países. Habrá una gran tensión si esas personas no siguen componiendo los cuadros profesionales. Esto puede crear serios problemas para el sistema de salud inglés”.

Si bien es cierto que hay un porcentaje de migrantes que entran en esos grupos sociales, vemos que actualmente la gran masa migratoria tiene que ver con otro tipo de procesos sociales, vinculados a situaciones de pobreza, exclusión y guerra.

¡Claro! En general, la migración se da entre personas excluidas, perseguidas o por cuestiones de pobreza y crisis, guerras diversas, hambre, sequías. En fin, cualquier cosa que desestabilice la vida y lleve a las personas a buscar mejores condiciones en otro país. Esas personas son sensibles, van a necesitar, muchas veces, de algún tipo de soporte del país receptor. Esto ha sido común en la historia de la humanidad. Tanto es así que internacionalmente existen políticas para refugiados, para proteger a grupos que migran por cuestiones religiosas, bélicas, etc. Son acuerdos internacionales de protección de esa población.

¿Qué sucede en estos tiempos, donde vemos que esos acuerdos internacionales e históricos no son respetados y que más bien sucede todo lo contrario?

Ahí es cuando vemos a grandes poblaciones sometidas a condiciones muchas veces inhumanas. Eso agrava su condición. En muchos países usted tiene verdaderas prisiones, centros donde esos migrantes quedan en condiciones subhumanas. Entonces ese es un factor de agravamiento de condiciones diversas. En el caso de los inmigrantes, especialmente en los lugares donde hay retención de esos migrantes, se agravan sus condiciones de salud en general. Tanto la salud física como la mental.

¿Cuáles son los efectos sobre la salud mental que padecen los migrantes?

Un profundo deterioro del estado mental y diversos cuadros depresivos entre migrantes. La depresión es hoy una de las grandes enfermedades de la humanidad. Lo cual muchas veces conlleva a un aumento de suicidios entre ese grupo social.

 

Actualmente vemos cómo crece el mito de que la reproducción y diseminación de epidemias es consecuencia de los procesos migratorios a pesar de que las evidencias científicas dicen lo contrario. Lo estamos viviendo en estos días con el brote de sarampión, solo por dar un ejemplo, ¿cómo se combate ese mito?

Ese asunto de diseminar información falsa es común en varias áreas, como lo estamos viendo. Siempre existió y hoy, con las redes sociales, está abundando. Por ejemplo, tenemos la cuestión de las vacunas. Hay una inmensa diseminación de informaciones, lo que ya se ha convertido en un problema gravísimo. La OMS colocó en la lista de sus diez problemas de salud el problema de la negación a la vacunación. Hay un conjunto de actividades que intentan mostrar los supuestos efectos adversos, creando y ampliando hoy en todo el mundo la cantidad de personas que empiezan a rechazar las vacunas. En el campo de la migración, es lo mismo. Es fácil difundir ideas acerca de que los migrantes son diseminadores de enfermedades. Esto crea una predisposición contraria a la migración.

Es falso pensar que los migrantes sean responsables por la diseminación de problemas de salud. Las evidencias no lo demuestran. Usted tiene hoy una circulación de agentes infecciosos que es importante, pero eso no está vinculado a la migración, a menudo está ligado al turismo, a movimientos de individuos por razones diversas que hacen que haya un desplazamiento de agentes infecciosos que están predominando en una determinada región del planeta y que pueda diseminarse a otra. Por ejemplo, la introducción de Zica en Brasil. Toda la evidencia hoy apunta a que la llegada de la enfermedad estuvo ligada al turismo en torno a la Copa Mundial de Fútbol en 2014, cuando millones de personas vinieron al país. No tiene que ver con ningún movimiento específico migratorio. Por el contrario, las poblaciones migrantes son personas,  que en general, son  sanas. Resulta muy difícil pensar que alguien con alguna enfermedad tenga condiciones de salud para migrar. Una persona enferma migraría solo en situación de extrema necesidad.

¿Cuál es la relevancia del Pacto Global de Migración de la ONU, firmado en diciembre de 2018 en Marruecos?

El pacto tuvo una adhesión internacional muy grande y se dieron grandes discusiones hasta llegar a él. Eso representó un gran progreso en el campo de las políticas migratorias. Lógico que después son los países quienes definen sus políticas en ese sentido, pero el pacto deja como precedente el principio general de que las poblaciones humanas migrantes deben tener algún tipo de solidaridad internacional. Se ha hecho en consonancia con las cartas de derechos humanos de la ONU. Si bien luego anunció que se retiraría, Brasil también fue signatario de ese pacto. Fue un gran acontecimiento internacional. Creo que el pacto tiene un papel inmenso para los países en general, no sólo para los movimientos migratorios normales, sino los excepcionales, como ocurrió recientemente con Haití.

Posición de los países 12 países de UNASUR en relación al Pacto Global de Migración a enero de 2018:   

Adoptan el pacto: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay, Venezuela.

No adopta el pacto: Chile

Evalúa no adoptar el pacto: Brasil

Datos incompletos al respecto: Guyana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrevista: Daniel Salman, Coordinador de Comunicación e Información

Diseño: Janaina Pinto, Redactora de Prensa y Redes Sociales

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