Una Suramérica libre de cáncer de cuello uterino es posible

30/10/2018

 

 

 

Instituciones miembros de la UNASUR desarrollaron una plataforma de intercambio de experiencias y asistencia para prevenir y controlar la enfermedad en la región.

El cáncer de cuello uterino (CCU) es hasta el momento el único tumor para el cual existe el conocimiento científico y soluciones eficaces que permiten intervenciones en todas las etapas de su historia natural. Ello torna posible no sólo la reducción de la mortalidad de las personas, sino también la reducción de la incidencia, e inclusive, la total eliminación de la enfermedad.

Según el Observatorio de Cáncer de la OMS, el 11% de las muertes por CCU en todo el mundo se producen en América Latina (más de 20.000 muertes por año). El 70% de las muertes en la región ocurre en América del Sur. Por el hecho de ser una enfermedad erradicable, las autoridades sanitarias de América del Sur pueden comprometerse a disminuir la incidencia y prevenir muertes innecesarias.

En ese sentido la Red de Institutos e Instituciones Nacionales de Cáncer (RINC-UNASUR), un órgano del Consejo de Salud Suramericano (CSS) de la UNASUR, trabajó para desarrollar un plan quinquenal de asistencia técnica para los países de la región.

La propuesta de una “Plataforma de Intercambio de Experiencias Y Asistencia Técnica para Prevención y Control del Cáncer de Cuello Uterino en Suramérica” se desarrolló entre 2015 e inicios de 2017 y contó con el apoyo de diversas instituciones regionales, entre ellas el del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud (ISAGS), que viabilizó la gestión de esos recursos, brindó apoyo técnico, administrativo y de infraestructura.

Luiz Antonio Santini, Coordinador del Comité Ejecutivo del Plan destacó: “Uno de los pilares para el éxito de este proyecto es que ha sido realizado con la participación de todos los países de la Región, quienes han puesto a disposición del mismo lo mejor de sus recursos humanos, técnicos e infraestructura, no mensurados en valores financieros, sino apoyados tan solo en el sentimiento de responsabilidad y solidaridad con los pueblos de nuestra región”.

El CCU es el tumor que refleja con máxima crudeza la desigualdad social y de género en salud. “Es una enfermedad que afecta a mujeres de todas las edades, en particular a aquellas de las clases sociales más pobres, expuestas a diferentes situaciones de vulnerabilidad y eso es algo inaceptable, dado que es una enfermedad casi completamente evitable con los conocimientos científicos y tecnológicos actualmente disponibles”, señala Felix Rigoli, especialista de Sistemas de Salud del ISAGS.

De acuerdo con el informe del proyecto regional “Plataforma de Intercambio de Experiencias y Asistencia Técnica para Prevención y Control del Cáncer de Cuello Uterino en Suramérica”, hoy se reconoce que el tamizaje cervical combinado con la vacunación contra el VPH, tiene un potencial para la reducción de la carga de la enfermedad que hubiese sido difícil imaginar apenas unos decenios atrás. Se ha estimado que el tamizaje por lo menos dos veces en la vida de mujeres adultas, sumado a un 80-100% de cobertura de la vacuna contra el VPH, podría generar una reducción radical en la carga de la enfermedad a nivel mundial, con aproximadamente 15 millones de casos evitados en las próximas décadas a nivel global.

Entre los objetivos específicos de la plataforma, en primer lugar, se destaca el de proveer evidencia y asistencia técnica para la reducción de barreras de acceso al diagnóstico, seguimiento y tratamiento de lesiones precancerosas y cáncer. En segundo lugar, procura la implementación y optimización de un programa organizado a nivel de cada nación suramericana para el control del CCU. Y como tercer y último objetivo pretende proveer asistencia técnica y transferir conocimientos y experiencias regionales para la incorporación de los posibles métodos de tamizaje a desarrollar en el contexto de programas organizados.

De acuerdo con el estudio, la integración regional en áreas sociales ha recibido creciente atención de los países del hemisferio sur en los últimos 30 años, con marcos normativos que han logrado producir avances en este modelo de cooperación. En Suramérica los esfuerzos de integración regional basada en valores e ideales comunes y los beneficios obtenidos gracias a la “cooperación entre similares”, ayudaron al desarrollo socioeconómico en la mayoría de países de la Región en el siglo XXI.

Un claro ejemplo de esta integración es la puesta en vigencia de esta plataforma. La prevención y el control del CCU son temas multifacéticos que requieren de una variedad de perspectivas. Por medio de este enfoque, aumentan las oportunidades y posibilidades de implementación de las propuestas aquí planteadas para alcanzar un control integral y una región suramericana realmente libre de cáncer de cuello uterino.

 

 

Cuadro fuente: RINC-UNASUR, 2018 – Plataforma de Intercambio de Experiencias y
Asistencia Técnica para Prevención y Control del Cáncer de Cuello Uterino en Suramérica

 

La publicación de este articulo está enmarcada dentro de las actividades entorno al llamado Octubre Rosa, mes de la concientización mundial sobre el cáncer de mama y de cuello uterino.

Acceda al informe completo

 

Unidad de Gestión de la Información y Comunicación |  ISAGS-UNASUR
giovanalerda@isags-unasur.org | danielsalman@isags-unasur.org

 

Compartir